martes, 9 de mayo de 2017

Inicio de Sombras Azules

Amores de mi vida, esto es sólo el inicio de una de mis obras la cual amo mucho y espero que la consientan y apoyen.
La Literatura sigue siendo literatura sin importar de que se trate, claro tratando los temas de la mejor forma.



Todo ocurrió muy rápido, tan rápido que no le presté atención, o simplemente no quería adentrar en el tema o tenía miedo de saber qué pasaría si todo el mundo supiera quien soy realmente. En fin, desde pequeño no me sentía «normal» no encajaba con los chicos, sólo tenía amigas. La pubertad dio inicio a que los demás chicos se hicieran más varoniles, fornidos, todos unos hombres de pelo en pecho. Sin embargo, yo sólo tenía granos y continuaba viendo a las chicas como unas amigas, sin ningún pensamiento morboso causado por las hormonas; las cuales estallan y explotan queriendo hacerte saber lo placentero que puede ser, por mínimo que sea besar a una chica, tanto así que creaba incomodas erecciones en mis amigos. En mí no causaba ningún efecto. Disimulaba cualquier inclinación a ambos sexos, pensaba que no era el momento de estar con alguien, me preocupaba por cosas como estudiar o estar relajado en una playa disfrutando del sol.
En la adolescencia media, cuando ya tenía yo quince años, conocí a Harper, quien me aventó y me abrió los ojos, y me hizo saber quién era exactamente y que eso no importaba, y mucho menos llevar un letrero en la frente que diga: SOY GAY. No, ella me hizo saber que eso está bien, hizo que disfrutara de mi sexualidad, porque no lo decidí, porque nadie lo decide, porque con ello se nace y con ello se muere, y debemos estar orgullosos de serlo; debe ser una razón más para vivir, pero primero que nada debe ser «normal» porque son tus gustos, tus preferencias, tu vida, y para algo la tienes, para vivirla y no encerrado en un armario donde no puedes ser quien eres, o donde debes fingir delante de tus familiares y amigos para poder estar bien con ellos. Yo nunca fingí ser un chico heterosexual, y ahora tampoco estoy fingiendo ser gay, sólo estoy siendo yo, otro chico más.

Harper antes de vivir en mi ciudad, vivía en una ciudad mucho más grande, con mucho más gente, y donde a nadie le importa cómo vistes, con quien sales o con quien te besas. Siempre he querido vivir en ese tipo de lugares, donde se puede ser realmente libre, sin tabúes, sin prejuicios. Pero por algo nací en un lugar más pequeño, donde aprendí que por ser gay no es obligación comportarse de manera extravagante o lanzando miradas lascivas a los hombres, esperando un puñetazo de cualquier hetero, y en cuanto a la forma de ser extravagante, en realidad no tengo ningún problema con eso, sólo que siempre estará una sociedad que nos discrimine por ser tú mismo.

El año pasado fui a mi primera marcha gay, la primera marcha gay de la ciudad. Todos celebraban, señoras de edad salieron a las calles con la bandera del arcoíris demostrando sus apoyos. ¡Qué tiempos aquellos! Donde yo evite siempre descubrirme por miedo a una sociedad retrograda, pero los años van pasando y todo va cambiando a su paso.
Harper me abrazó fuerte y alzó la bandera llena de alegría y colores, no pude contenerme y la última lágrima reprimida de mis adolescencia se escapa, para dar cabida a una nueva vida; una vida colorida.
—¿Recuerdas todavía cómo mirabas a ese chico en el bar? —preguntó Harper.
Asentí limpiándome la lágrima.
—Yo te observaba, deseando que ese chico viera que puede hallar amor con otra persona sin importar el sexo o el género, pero primero quería que aprendieras amarte a ti mismo —susurró cerca de mi oído. La algarabía de la comunidad orgullosa era sorprendente y a la vez ensordecedora.
—Y lo hago, eso es lo que realmente importa.
Antes de salir esa tarde a la marcha, tuve la conversación que ningún chico con iguales preferencias sexuales a las mías quisiera tener: confesarle a sus padres —en mi caso a mi madre— que sus gustos son diferentes. Ocurrió a la hora del mediodía, después del almuerzo, mi madre terminó de tomarse el resto de agua que quedaba en su vaso y suspiró quedando satisfecha.
—Mamá, hay algo que tengo que decirte —susurré, la voz estaba a punto de quebrarse.
—¿Qué paso, Eric? ¿Otra vez Edward?
—No, mamá, ya mi hermano no me molesta… —Hice una pausa, y sostuve la voz— Mamá, soy gay, me gustan los chicos.
—Hijo, no hay nada porque preocuparse, siempre lo he sabido y no era necesario que me lo confesaras, eres una persona que puede amar a cualquier otra.
Me cubrió con sus brazos y besó mi frente, no era el beso que acostumbraba a darme, se sentía diferente, se sentía acogedor y protector. Después de esa charla salí con la cabeza en alto, orgulloso de mí mismo.
Pasado un año tuve varias ilusiones con chicos que nunca llegaron a pasar, pero yo era feliz con el simple hecho de imaginar cómo serían nuestras vidas juntas. Hasta que un día dejé de pensar y esperar a que pasaran esas cosas, quería ir por ellas, saber cómo se siente llamar a un chico novio o presentarlo a tus amigos como tu novio, sin importar nada, pero no he podido lograrlo, prefieren algo a escondidas o sólo un sexo ocasional.
Y empecé a perder las esperanzas, y comencé a estar conforme conmigo mismo, a saber que no necesitaba a nadie para ser feliz, que podían existir amigos que no llenaban ese espacio que uno guarda para alguien, pero si se preocupan y te quieren como no puedes imaginarlo.
En todo ese camino de mi corta edad, recobre las esperanzas y guarde ese espacio en mi corazón para alguien especial que se lo merezca y sepa cuidar de él, porque cuando esa persona me encuentre la amaré sin miedos y con toda la intensidad del mundo.

Puedes terminar de leer comprando el libro en Amazon.

4 comentarios:

  1. ¡Hola! Debo decir que la portada es hermosa. Me ha llamado mucho la atención, tu forma de escribir es atrapante, espero tener la oportunidad pronto de leerlo completo. Saludos y mucho éxito ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias cariño, tus palabras son muy hermosas. Me gustaría que también lo leyeras, podemos hablar en privado y te lo hago llegar.

      Eliminar
  2. ¡Hola! Escribes precioso, desde el principio me ha atrapado muchísimo tu forma de escribir, lograste transportarme por completo. La portada es bellísima, espero adquirirlo muy pronto para poder leerlo completo. ¡Nos leemos❤!

    ResponderEliminar
  3. Hey que onda yo de nuevo introspectando en tus redes xD. Exelente material. Tan afin a la verdad y sumamente relevante. Am pues bueno no se si leas esto y ya para dejar de molestarte te dejo mi fb. Es el mismo del de watt que te comente via twitter. Lonwar lonware londar tengo una novela que me encantaria compartir contigo. En fin hechale ganas bro saludos amigo

    ResponderEliminar